Bunyols de Sant Josep


P1060647

Que no hay fallas sin buñuelos, lo saben hasta en la China. Tan fallero es el buñuelo, que el máximo galardón que concede la Junta Central Fallera es el Bunyol D`Or. Un buñuelo de oro, ¿se imaginan? Bueno, no, el máximo galardón es el Bunyol d’Or amb Fulles de LLorer i Brillants, nada más y nada menos que un buñuelo de oro coronado por una diadema de hojas de laurel y brillantes. Eso en la descripción, porque el buñuelo de marras lleva además al rat penat (o murciélago, uno de los emblemas de la ciudad de Valencia) y a un sonriente busto de labrador valenciano en su centro. Los valencianos somos así, la sobriedad no nos va nada. Cuanto más de todo, mejor. Serà per diners!

bunyol d'or2

Este dulce tan típico es una más de las tradiciones gastronómicas heredades de los moriscos, que fueron los primeros vendedores ambulantes de buñuelos de la península ibérica. Un dulce de pobres, a base únicamente de harina, agua, levadura, una pizca de sal y aceite para freír. Buñuelos se hacen en todo el territorio español, y no solamente dulces, también los hay salados. Suelen asociarse a celebraciones y determinadas fiestas, que varían según el territorio. También sus ingredientes: algunos incorporan boniatos, higos secos… aquí se hacen con calabaza, aunque esto es discutido por los puristas del buñuelo (que los hay), quienes aseguran que el verdadero bunyol de Sant Josep no lleva ningún añadido. Para no entrar en la polémica, he decidido hacer de los dos. Tradicionales o no, con una buena taza de chocolate cualquiera de ellos está de muerte.

Bunyols de Sant Josep, con y sin calabaza

Ingredientes 

Sin calabaza (salen unos dos docenas):

350 grs de harina

1 pastilla de levadura fresca (25 grs)

Un pellizco de sal

2 vasos de agua templada

Elaboración

Disolver la levadura en el agua templada en un recipiente hondo y poco a poco añadir la harina. Vamos trabajándola bien hasta que quede una masa suave, ni muy dura ni demasiado blanda. Es un poco pegajosa. cuando repose y suba lo será menos.

Cuando la harina esté bien incorporada añadimos la sal. Si la añadimos antes y entra en contacto con la levadura, la matará y no subirá la masa. Ojito.

Dejamos reposar una horita como mínimo. Tiene que aumentar bastante de volumen.

Para hacer los buñuelos, tendremos una sartén honda con aceite abundante y bien caliente. Iremos cogiendo la masa a puñaditos y, con la otra mano un poco mojada (o el pulgar de la misma, si somos muy hábiles), haremos un agujero en el centro de la masa, metiendo un dedo. Dejamos caer en el aceite y retiramos cuando estén dorados. Cuidado con mojarnos demasiado la mano, pueden caer gotas al aceite y salpicar. Y si salpica, la quemadura está garantizada. Si no, que se lo pregunten a mi mano derecha.

Con calabaza

Esta receta es de Estela, la suegra de mi cuñada, y está testada y garantizada.

Para las mismas cantidades que en la receta anterior, hervimos 1/2 kg. de calabaza y hacemos un puré. Reservamos el agua de hervirla y utilizamos este agua para disolver la levadura. Mezclamos bien todos los ingredientes como hemos explicado arriba y procedemos igual.

Ni que decir tiene, que rebozados en azúcar y todavía calentitos son una verdadera delicia.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s